La Odisea de Nolan: espectacular, pero ¿dónde están los dioses?
⚠️ Esta entrada contiene spoilers de La Odisea de Christopher Nolan.
Antes de comenzar, una pequeña aclaración: esta reseña nació de una tarde de cine entre dos generaciones. Yo fui a ver La Odisea como adulta y como espectadora, mientras que Cherry, de 14 años, llegó a la película con un conocimiento mucho mayor de la mitología griega que el que yo tenía a su edad. Es una apasionada de la mitología y además conoce muy bien EPIC: The Musical, por lo que muchas de nuestras conversaciones durante y después de la película surgieron precisamente de comparar lo que estábamos viendo con la historia que ya conocíamos.
Así que esta no es solamente mi opinión: es también la mirada de una adolescente que conoce la historia y que tenía ciertas expectativas sobre cómo debían funcionar algunos de sus personajes y acontecimientos.
Hay películas que una espera durante meses y, cuando por fin llega el momento de verlas, termina saliendo del cine con una sensación difícil de explicar.
Eso nos pasó con La Odisea de Christopher Nolan.
Todo comenzó meses antes, cuando fuimos a ver Five Nights at Freddy's 2 y apareció el anuncio de una nueva adaptación de la epopeya de Homero. Cherry —nombre que utilizaremos aquí para proteger su identidad— se interesó inmediatamente.
A ella le encanta la mitología griega y, además, es fan de EPIC: The Musical, de Jorge Rivera-Herrans, así que evidentemente teníamos que ir a verla.
Y así llegó el día del estreno.
Decidimos ir temprano para poder salir también temprano, porque en aquellos días la lluvia no estaba precisamente cooperando con nuestros planes. Lo que no esperábamos era encontrarnos con una experiencia que podríamos llamar...
VIP sin ser VIP.
La sala estaba completamente vacía, solo éramos Cherry y yo.
Compramos nuestras palomitas, nos acomodamos y comenzó la película.
Y, por supuesto, aprovechamos nuestra sala privada improvisada para hacer lo que cualquier par de personas obsesionadas con una historia harían: comentar la película prácticamente durante toda la función.
Visualmente, una maravilla
Tengo que empezar por lo bueno porque sería injusto ignorarlo.
La fotografía nos gustó muchísimo. Los escenarios, la ambientación y la escala de la película consiguen transmitir esa sensación de estar frente a una historia enorme.
Se nota que Nolan quería hacer una experiencia cinematográfica monumental, y en ese aspecto la película funciona.
El problema apareció cuando empezamos a darnos cuenta de que algunos de los momentos que esperábamos encontrar en La Odisea simplemente no estaban.
Y ahí comenzaron nuestros comentarios desde las butacas.
"En términos de Nobody, no hay Nobody"
Llegamos al episodio del cíclope.
Y Cherry, que conocía perfectamente la historia, estaba esperando uno de los momentos más conocidos: el engaño de Odiseo utilizando el nombre de "Nadie".
Pero esa parte fue modificada considerablemente.
Cherry solamente pudo mirar la pantalla y decir:
"Bueno, en términos de Nobody... no hay Nobody."
Y yo pensé que esa frase resumía bastante bien lo que empezábamos a sentir. 😂
La película toma muchas decisiones para adaptar la historia a su propia visión. Eso es completamente válido; una adaptación no tiene que reproducir un libro palabra por palabra.
Pero cuando empiezas a quitar elementos que cumplen una función importante dentro de la historia original, inevitablemente cambia la experiencia.
Y eso nos pasó varias veces.
¿Y Poseidón?
Aquí fue donde realmente empezó nuestro problema.
En la película, Poseidón no aparece físicamente como el dios que conocemos de la tradición homérica. Su influencia está sugerida y se relaciona con la maldición provocada después del encuentro con Polifemo, pero permanece como una presencia mucho más distante.
Y para nosotras ahí estaba uno de los problemas principales.
Porque Poseidón no es simplemente "otro personaje" dentro de La Odisea.
Es una de las fuerzas que hacen que el viaje de Odiseo sea precisamente eso: un viaje lleno de obstáculos.
Después de que Odiseo hiere a Polifemo, el cíclope pide ayuda a su padre y la enemistad de Poseidón se convierte en una de las grandes dificultades para que el héroe pueda regresar a Ítaca.
En la película, esa relación queda mucho más diluida.
Y Cherry lo resumió de una manera bastante sencilla:
"Quitar a Poseidón, que es el principal motivo, fue el verdadero problema."
Y creo que tenía razón.
No necesitábamos que Poseidón apareciera cada cinco minutos lanzando rayos o destruyendo barcos.
Pero sí necesitábamos sentir que estaba ahí.
Atenea... ¿eres tú?
Otra de las cosas que nos dejó con dudas fue Atenea.
Aclaro algo antes de continuar: no tenemos absolutamente nada contra la actriz. De hecho, creemos que hizo un buen trabajo con el material que recibió.
Nuestro problema fue el guion.
En la historia original, Atenea es una figura fundamental para Odiseo y su familia. Es su aliada y una de las principales fuerzas que lo ayudan durante el regreso a Ítaca.
En la película, su presencia es mucho más ambigua y funciona de una manera distinta, más cercana a una figura asociada con la conciencia y el conflicto interno de Odiseo.
Y nosotras esperábamos algo diferente.
Cherry, como fan de la mitología, prácticamente estaba esperando a la Atenea que funciona como mentora de Odiseo.
Pero la película nos presentó una versión mucho más distante.
No fue una mala interpretación del personaje, fue simplemente una versión del personaje que no terminó de convencernos.
Eolo y la famosa bolsita que nunca llegó
Luego llegamos a la isla de Eolo.
Cherry tenía una expresión que decía:
"No sé en qué parte de La Odisea pasa eso."
Y yo tampoco sabía qué estaba pasando. 😂
Esperábamos el episodio del dios de los vientos y, por supuesto, la famosa bolsa que contiene los vientos.
Pero la película tomó otra dirección.
Y aquí volvimos a sentir lo mismo: no necesariamente necesitábamos una reproducción exacta de la historia, pero sí nos preguntábamos por qué eliminar o modificar elementos tan reconocibles cuando precisamente eran parte de lo que hacía especial el viaje de Odiseo.
Además...
No hubo Hermes.
Y para nosotras su ausencia también se sintió.
Scylla... ¿eso era todo?
Y llegamos a Scylla.
Cherry:
ಠ_ಠ
Más o menos esa fue su reacción.
La criatura apareció y nos quedamos con la sensación de:
"¿Y eso qué?"
No porque esperáramos necesariamente un monstruo hiperrealista gigantesco, sino porque Scylla es uno de esos encuentros que uno imagina como una de las grandes amenazas del viaje.
Y luego apareció el remolino.
Y Cherry básicamente decidió que había visto algo parecido mejor en Piratas del Caribe. 😂
Aquí la película volvió a demostrar algo que, paradójicamente, sí hizo muy bien en otros momentos: tenía los recursos visuales para hacer cosas enormes.
Y por eso algunas de estas decisiones nos dejaron todavía más confundidas.
El momento que sí nos convenció
No todo fueron decepciones.
El enfrentamiento final con los pretendientes de Penélope fue, para nosotras, uno de los momentos que mejor funcionaron.
Ahí sí sentimos esa fuerza que esperábamos de la historia.
La tensión, el enfrentamiento y la resolución de esa parte nos parecieron mucho más satisfactorios.
Fue uno de esos momentos en los que dijimos:
"Ahora sí."
Entonces... ¿fue mala?
No.
Y aquí está la parte complicada.
Cuando salimos del cine no dijimos:
"Qué película tan horrible."
Tampoco sentimos que hubiéramos desperdiciado la tarde.
De hecho, nos la pasamos bastante bien.
Tuvimos una sala prácticamente para nosotras, palomitas, comentarios durante la película y una buena tarde juntas.
La fotografía nos gustó.
Los escenarios nos gustaron.
Hubo momentos que disfrutamos bastante.
Pero salimos con una sensación muy concreta:
"Estuvo bien... pero le faltó algo."
Y unos días después entendimos qué era ese algo.
Entonces hicimos algo muy científico
Nos pusimos a comparar otras versiones de La Odisea.
Desde adaptaciones más serias hasta...
Bob Esponja.
Y sí.
También Los Simpson.
😂
Y hubo algo que nos dio mucha risa:
en todas aparecía Poseidón.
Hasta las versiones que evidentemente no estaban intentando hacer una adaptación solemne de la epopeya entendían que Poseidón tenía un papel importante en el conflicto.
Y ahí llegamos a nuestra conclusión.
No creemos que una adaptación tenga que incluir absolutamente todo lo que aparece en el poema de Homero. Una película de casi tres horas inevitablemente tiene que seleccionar, resumir, modificar y eliminar elementos.
Pero si decides adaptar una historia cuya mitología es parte fundamental de su estructura, quitarle buena parte de la intervención divina cambia profundamente la esencia del relato.
Y eso fue precisamente lo que sentimos con la película.
¿Con cuál Odisea nos quedamos?
Después de todo el análisis, las comparaciones y nuestras conversaciones posteriores...
Nos quedamos con EPIC: The Musical.
Porque quizá esa sea la mejor manera de explicar nuestra experiencia.
La Odisea de Nolan es una película espectacular y ambiciosa, con una fotografía impresionante y momentos que disfrutamos mucho.
Pero para nosotras, EPIC consiguió capturar mejor esa sensación de aventura, tragedia, mitología y conflicto entre humanos y dioses que esperábamos encontrar.
Y quizá ese sea el problema de entrar a una adaptación llevando una versión de la historia que ya amas en la cabeza.
No puedes evitar compararla.
Así que nuestra conclusión final fue bastante sencilla:
Nos la pasamos bien.
Fue una tarde agradable.
La película tiene mucho que ofrecer.
Pero cuando volvimos a casa...
seguimos cantando EPIC. 🎶🌙
Y quizá eso también forma parte de disfrutar las historias: descubrir que una misma leyenda puede tener muchas versiones y que, al final, cada persona termina encontrando aquella que siente más cercana.
🌙 Calificación de la Liebre
🌙🌙🌙🌙 — 4 de 5 lunas
No porque sea una mala película, sino porque visualmente nos encantó y tuvimos una experiencia muy agradable, pero como adaptación de La Odisea sentimos que perdió parte de aquello que hacía especial al viaje de Odiseo.
Entre sombras y pantallas, hasta la próxima función. 🎬🌙

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